Aparte de ser el nombre de nuestro BAR, este nombre estaba en la carta de sándwiches
como “especial YERMA”.
El YERMA era un café-bar “típical spanish”, no dábamos desayunos, abríamos
tarde, a las 12 del medio día. Nosotros llegábamos 1 hora antes, ya que la
noche anterior habíamos dejado todo recogido y limpio, era solo llegar a
preparar.
Tomábamos café, leíamos el periódico y poníamos los carteles del menú del
día, y mi madre iba haciendo pinchos;
pizza, patatas bravas, tortilla de patata, anchoas con queso azul, ensalada de
manzana, paloma … nuestros clientes iban llegando, pocos a tomar un café no era
zona de hacer papeleos, era una zona residencial, y varios a tomar el vino o la
caña según gustos, con el pinchito favorito. También llegaban los del menú del
Día, algunos de ellos solos comensales con poco tiempo, comían con algún otro
personaje porque compartían gustos, el fútbol, u otros temas. Teníamos 4 mesas
nada más.
Mientras se comía, se veían en TV los programas previos al telediario,
series como Los Simpson, o el príncipe de Bel Air, después las noticias, cifras
y letras, siempre había temas de los que hablar o discutir, cada uno
con sus ideas, pero en armonía.
Ya en aquel entonces nosotros habíamos realizado lo que hoy en día llamaríamos
una campaña agresiva de marketing, que eran los “BONOS COMIDA”, pagabas
tus 5 comidas juntas y te dábamos una cartulina para ir quitando tus 5 comidas,
lógicamente te salía más barato, esta campaña data de los 90, algunos Gurús del
Marketing debieron pasar antes por el Yerma. J
Eso a medio día, por la tarde abríamos a las 7 o 7:30 y la estrella era el
PAN TUMACA, con diferentes ingredientes, el típico de Jamón, Bacón, Lomo y el
muerto, que era muy picante para los más osados, y dábamos bocadillos, sándwiches,
platos combinados, además de llevar
comida a los domicilios de la gente. Tuvimos nuestra época con los Pollos
Asados también.
El Yerma era un lugar afable, en el que la música y la compañía eran el
denominador común, un lugar en el que podías sentirte a gusto con tus amigos o
con los “caseros” del local siempre ávidos
de conversación entretenida. Para ser un local de comidas la música era un
diferenciador, ya en aquel momento escuchábamos a Juan Luis Guerra, yo no sabía
que aquello era merengue, los Rolling, Beatles, Dire Straits, y lo más
nacional, Mecano, El último de la fila, Luz Casal y muchos más …
Fue un sitio especial porque mi hermana y yo vivimos gran parte de nuestra
infancia condicionados por este local en el que debíamos vivir a medias con
nuestra casa, no era fácil conciliar la vida familiar con este negocio, pero
mis padres lo intentaron con todas sus fuerzas, y recuerdo como se dividían los
días de descanso por las tardes. Cuando descansaba mi madre, tocaba estar en
casa, ver tv. Y cenita, en invierno con la calefacción a tope, porque hacia un
frío del carajo, si era mi padre el que descansaba, siempre hacíamos un plan
fuera de casa, nos llevaba a cenar a Elsa y a mi, las tablas, u otros deleites,
con papá molaba más, con mamá era más familiar, todo con su encanto.
A eso nos condicionaba el YERMA,
con sus cosas buenas y las malas, con nuestro amigo GIL, el del kiosko enfrente del bar, una gran época, marcada por
la intensidad de las cosas, de la vida, tuvimos nuestros principios complicados,
éramos muy pequeños para darnos cuenta, nuestros momentos de éxito, se notaban…
éramos ricos, y nuestro duro fracaso, el cual nos dio la felicidad que hoy
tenemos, todo es para bien.
Admiro sobre todo a mi madre, para sobre ponerse a las adversidades de
aquel fracaso, cuando cerramos el BAR, es una persona admirable, tiene más
fuerzas ella sola que nosotros tres juntos, trabajando aquí y allá por un
salario, solamente para ir hacia adelante, eso es VALOR, es una pura sangre,
una COMERMA con dos cojones, nadie puede derribar a mi madre, ella es más
fuerte que HULK. Yo como ella nunca me rendiré, cuando vengan las malas, sacaré
mi casta ¡!
Esto era el YERMA, parte de
nuestras vidas, parte de nuestra personalidad, porque allí, aprendí lo que
cuesta ganar 1.000 ptas. Porque he fregado más platos castigado que todos los
que leéis este blog juntos, (es que no sois muchos, puedo exagerar) allí me
forme como persona, y creo que no ha estado mal.
Todo esto ¿Por qué?, Pues
porque hoy en casa hemos cenado un “especial Yerma” sándwich de, tomate
natural, lomo y queso, simple, pero delicioso, otros deleites culinarios se los
dejo a “cocina con vistas”.