Llevo más de mil años
sin escribir, no es falta de ganas, es falta de tiempo y de ideas, y si me
animo ahora a hacerlo es porque cada día leo el blog de una señora y me
entusiasma. Leo y me sube la bilirrubina, no me entiendan mal, me suben las
ganas de sonreír de vivir, y que alguien consiga que a otra persona una lectura
de unas pocas líneas le haga sentir, es que es una persona especial.
Por lo que leo, es
capaz de hacerte un ceviche al más estilo peruano o un taco pastor mexicano,
imagino que podrá hacer unas lentejas, no tienen tanto glamour pero están muy
ricas eso está claro. Si tenéis ganas de divertiros, de sentir, de disfrutar un
rato, de leer cosas “del sonreír” sin saber porque y además os gusta comer y
cocinar, este es el blog que debéis leer. www.cocinaconvistas.blogspot.com
Mi vida es un
remolino que decía el Sr. Francisco Céspedes, con el cual me di algunos besos románticos,
no con él, sino con su música, pero eso
es otra historia.
Cuando digo remolino,
podría decir tornado, o cualquier otro adjetivo que pueda expresar la locura de
cosas que me están pasando, lo que pasa es que cuando todas son buenas, uno, no
se lo puede creer y más con la que está cayendo. Por fin a mis treinta y tantos me he decidido a
compartir mi vida con alguien, además de compartir lo hemos sellado, yo no creo
en esas cosas, creo en el amor, en el día a día, en el entusiasmo, en
conversar, en discutir, en acompañarse el uno al otro, en apoyarse día a día a
pesar de las buenas y las malas, es lo que he vivido en mi CASA, desde siempre. Mi padre un escéptico del amor, pero un
enamorado de mi madre, siempre con sus cosas, pero siempre juntos, cuando va
bien y cuando va mal, eso es lo que yo quiero, ojala podamos emular a mis
padres, siempre juntos.
Una noche de cocteles
en casa del amigo de un amigo nos hizo conocernos, compartimos una receta, de
bebida, pero al fin y al cabo una receta y por eso me acuerdo del blog de la
señora, porque el entusiasmo que ella pone en sus cosas del cocinar, que se ve que
también son del querer, son las cosas que a mi chica y a mí nos unen y nos
hacen felices.
Un blog cada vez más
personal que ha de cerrarse, con más pena que gloría, por mi propia culpa de la
dejadez y de la pereza, y de la dificultad propia que tiene uno para expresar
las cosas que le pasan por la cabeza.
Deciros en mi
despedida que la vida es para ser FELIZ,
para querer, para compartir y para … lo que os parezca bien ¡!
Gracias por leerme.